Carta-queja de Leopoldo Bonias a la Fed. Madrileña de boxeo

Tras los hechos ocurridos el viernes 26 de noviembre en la velada de boxeo realizada en la cubierta de Leganes donde participaba el boxeador valenciano Marcos Muñoz con Leopoldo Bonias en su esquina, este nos pasa a relatar lo ocurrido en la carta-queja que ha remitido a diversos medios de comunicacion y a la Federacion madrileña de boxeo.

Distinguido Sr. Presidente de la Federación Madrileña de Boxeo:

Me dirijo a usted para manifestarle mi total disconformidad con la actuación del Sr. D. Pedro Gil, delegado federativo de la reunión pugilística que se celebró en la Plaza de Toros La Cubierta de Leganés, el pasado viernes, día 26 de noviembre de 2010, el cual impidió que el que suscribe continuase ejerciendo su función de entrenador una vez comenzado el combate que estaba disputando el deportista Marcos Muñoz.

Desde que tengo uso de razón, vengo asistiendo con mucha asiduidad a veladas de boxeo y viendo prácticamente todas las que se han emitido por tv. Creía que ya lo había visto todo (hasta pude presenciar por tv el KO por un monedazo a Domingo Barrera Corpas en su combate contra Bruno Arcarí), pero en la antedicha velada viví en mi propia persona una situación que creo debe Usted conocer por el cargo que ocupa al frente de la Federación Madrileña de Boxeo. (Como dijo aquél; “Yo no sé leer pero me fijo mucho”)

El día anterior en el acto del pesaje, entregué la licencia del boxeador Marcos Muñoz y el permiso de desplazamiento donde consta que desempeño las funciones de entrenador preguntando si estaba todo claro o necesitaban alguna documentación adicional a la representante de la Federación Madrileña, manifestándoseme que hiciese el reconocimiento médico el boxeador y que ya estaban todos los trámites burocráticos realizados.

Sin embargo, cuando comenzó el tercer combate de la velada que enfrentaba a Marcos Muñoz frente a Francisco Navarro, después de acompañar a Marcos Muñoz a recibir las instrucciones al centro del ring y sonar la campana del primer asalto, se me acercó D. Pedro Gil para pedirme mientras se estaba celebrando el combate que le enseñase el carnet de entrenador porque “le habían dicho que no lo poseía”. Le manifesté al Delegado Federativo que lo poseía y que al acabar el combate se lo mostraría. No admitió esta respuesta el Delegado Federativo y en pleno desarrollo del combate me indica que vaya a por el carnet o a buscar en el recinto deportivo un entrenador con licencia. Esta circunstancia motivó que Marcos Muñoz estuviese boxeando sin entrenador durante buena parte del primer asalto hasta que vino a la esquina otro entrenador que también tenía licencia.

Esta situación más propia de una película de humor que de un combate de boxeo oficial, creo que es merecedora de un reproche por parte de la Federación Madrileña que usted preside que dejo a su íntima reflexión, pues el delegado federativo actuó con una total dejación de sus funciones, pues fue incapaz de prever que una persona sin licencia de entrenador subiese a la esquina con un boxeador al no realizar las oportunas comprobaciones previas al combate. De hecho, el que suscribe mostró al terminar el combate a la mesa federativa la licencia de entrenador que acredita que la posee.

Tampoco supo el delegado federativo afrontar la situación que alguien le planteó cuando le manifestó que la persona que estaba en la esquina con Marcos Muñoz carecía de licencia de entrenador, pues debería haber aclarado la situación antes de empezar el combate o esperar a que terminase éste y no dejar al boxeador sin entrenador hasta que se buscase otro mientras el púgil estaba en plena pelea.

Hay que significar que la actitud del Sr. D. Pedro Gil con respecto al que suscribe contrasta con la laxitud que mostró a lo largo de la velada cuando permitió que personas de paisano subiesen a auxiliar a los boxeadores a los rincones en los descansos tal como pudo apreciarse de forma clara, fehaciente y palmaria en las imágenes que emitió la tv (MARCA TV) en el combate de Soraya Sánchez, sin que advirtiese al árbitro del combate de dicha circunstancia, máxime cuando había actuado de una manera tan peculiar – que no estricta – en el combate de Marcos Muñoz.

Creo sinceramente, que muchas veces se organizan cursos de todo tipo para reciclar o unificar criterios y ,sin embargo, no se incluye uno que es fundamental en cualquier actividad; un curso de sentido común, que como dice el refrán “es el menos común de todos los sentidos”.

Agradeciendo por anticipado la atención hacia la presente, reciba un cordial saludo

Leopoldo Bonías

Valenciaboxing